¿Te entrenas duro, pero los resultados tardan en llegar? Quizás la respuesta esté en tu plato. En Elite Athlete vemos cada día a deportistas con talento a los que les frena una mala alimentación.

Error n.º 1: No comer antes del entrenamiento

  • Consecuencia: falta de energía, cansancio prematuro, bajo rendimiento.
  • Solución: una comida ligera 1 hora y media antes (plátano, copos de avena, pan integral).

Error n.º 2: descuidar la ventana post-entrenamiento

  • Consecuencia: recuperación lenta, agujetas excesivas.
  • Solución: proteínas + carbohidratos en los 30 minutos siguientes al esfuerzo.

Error n.º 3: No beber lo suficiente (ni en el momento adecuado)

  • Consecuencia: disminución de la concentración, calambres, bajón de energía.
  • Solución: 500 ml de agua 2 horas antes y, a continuación, 150 ml cada 20 minutos durante el esfuerzo.

A recordar: La nutrición no sustituye al entrenamiento, pero lo potencia.